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Bancario y financiero

Recuperamos su inversión en acciones o bonos del Banco Popular, en preferentes y obligaciones subordinadas, en depósitos estructurados, Swaps, cláusula suelo o gastos hipotecarios, valores Santander, productos financieros de Bankpyme y Barclays o cuotas participativas de la CAM, y reclamamos indemnización por daños y perjuicios.

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Acciones Banco Popular

Los titulares de acciones adquiridas en la ampliación de capital del Banco Popular del año 2016 y posteriores, que lo hicieron sobre la base de información engañosa, pueden formular una demanda civil individual solicitando la nulidad de dichas compras por información engañosa.

La Junta de Resolución Europea (JUR) publicó en su momento el informe de valoración, redactado por Deloitte, que sirvió para tomar la decisión de liquidar el banco popular la noche del 6 de junio. Alegando motivos de confidencialidad, hasta ahora la JUR había mantenido muchos datos claves ocultos.

Dicho informe apunta a que los acreedores y los bonistas del Popular podrían haber obtenido mejor tratamiento bajo los procedimientos de insolvencia normal, un dato clave para los procesos judiciales en curso. Por tanto si se acredita que la liquidación del popular fue por motivos de solvencia patrimonial y no sólo por motivos de liquidez, la posibilidad de éxito de una demanda civil por nulidad es cada vez más probable. A esta demanda contra Banco Popular podrían acudir los afectados que suscribieron acciones de la ampliación de capital a principios de 2016 o que compraron en periodos próximos a esta fecha.

Bonos Banco Popular

El Banco Popular ha comercializado diferentes tipos de bonos, en concreto bonos, bonos convertibles y bonos subordinados.

Los bonos subordinados son los primeros que asumen pérdidas cuando la entidad tiene problemas, y por eso pagan a cambio unos intereses muy elevados a los inversores. Si el capital de la entidad cae por debajo de unos niveles prefijados, dejan de cobrar cupón o incluso, en algunos casos, se convierten en acciones. El problema con estos bonos, además, es que en 2011 la entidad realizó 2 emisiones que fueron vendidos mayoritariamente a minoristas y pequeños ahorradores, una en junio y otra en octubre, con fechas de vencimiento a 2021. Los que suscribieron dichos bonos han perdido toda toda su inversión cuando no fueron informado de los riesgos y características del producto.

Los bonos son un título de renta fija puro que otorga a su titular el derecho a recibir unas remuneraciones en forma de cupón periódico con su devolución nominal a vencimiento. Un bono convertible es un bono en el que se cambia la devolución del nominal a vencimiento por títulos de renta variable, normalmente acciones del mismo emisor. O sea que, a vencimiento, en lugar del dinero se reciben otros títulos de diferente naturaleza; normalmente una acción de renta variable (podrían ser también acciones preferentes). Para resumir, resulta que el inversor minorista o el ahorrador conoce el nominal del bono convertible y los cupones que va a recibir, pero desconoce el valor económico y el sentido de los derivados financieros implícitos en el bono convertible, y desconoce también el valor de los títulos de renta variable en los que el bono convertible se va a transformar.

El problema aquí es que Banco Popular comercializó bonos convertibles como si fueran bonos simples, eclipsando o confundiendo la percepción de riesgo del inversor, que lo que entiende –o es inducido a entender- es que percibe un cupón (la remuneración económica periódica) relativamente más elevado que los otros títulos de renta fija que conoce. Es decir, es inducido a entender que ha adquirido un título de renta fija –sin ningún riesgo- cuando en realidad ha adquirido un derivado financiero de renta variable.

Si este es su caso, es decir tanto si ha adquirido bonos subordinados como si ha adquirido bonos convertibles bajo la creencia de estar adquiriendo un producto carente de riesgo, no dude en contactar con nuestros expertos, quienes les orientarán y ayudarán a la hora de recuperar su inversión.

Preferentes y Obligaciones subordinadas

Las participaciones preferentes al igual que las obligaciones subordinadas son productos complejos de alto riesgo y poca liquidez, esto es, un producto híbrido, a medio camino entre la renta fija y las acciones. Siendo las preferentes una inversión que carece de un plazo de vencimiento determinado y las obligaciones subordinadas una inversión con un vencimiento prefijado.

Durante años las entidades bancarias han comercializado participaciones preferentes y obligaciones subordinadas a sus clientes minoristas, sin informarles adecuadamente, lo que ha provocado que numerosos ahorradores hayan perdido sus ahorros.

Si es usted un afectado por estos productos bancarios debe saber que puede recuperar su inversión realizando una reclamación judicial contra la entidad bancaria como ya han hecho miles de personas, por lo que no lo dude, póngase en contacto con nuestro equipo de letrados especialistas.

Depósitos estructurados

Los productos estructurados, comercializados también como “depósitos estructurados”, pueden inducir a un engaño léxico, ya que estos productos no son como los depósitos tradicionales, donde la rentabilidad a percibir está pactada de antemano y cuentan con las garantías del fondo de depósitos.

Se trata de un producto complejo y de riesgo, donde el inversor puede ganar más pero también puede acabar perdiéndolo todo.

Un depósito estructurado, como indica su propia denominación, solía consistir en una estructura o cesta que se constituía con un depósito a plazo fijo combinado con una inversión en renta variable (bien a través de una cesta de acciones o un fondo de inversión). Hasta ahora la forma más habitual de articularlos era esta combinación de dos productos con un riesgo muy distinto, con los que se trataba de garantizar la inversión (con el depósito) y ofrecer un plus de rentabilidad (si tenía éxito la inversión en renta variable).

Sin embargo, en los últimos productos que se están lanzando bajo esta o similar denominación, la mayoría de entidades ha suprimido esta dualidad y ha optado por vincular toda la inversión a la revalorización de un índice o unas acciones. De esta forma, el cliente puede obtener algo más de rentabilidad pero también se puede ir con las manos vacías a vencimiento, siendo cero la rentabilidad acumulada tras los dos o tres años que suele durar la permanencia de estos productos.

¿Tiene o ha tenido pérdidas en un depósito estructurado? Usted puede recuperar su inversión sin coste alguno por su parte.

Swaps

Un Swap, o permuta financiera, es un contrato por el cual dos partes se comprometen a intercambiar una serie de cantidades de dinero en fechas futuras. Normalmente los intercambios de dinero futuros están referenciados a tipos de interés, llamándose IRS (Interest Rate Swap) aunque de forma más genérica se puede considerar un Swap cualquier intercambio futuro de bienes o servicios (entre ellos de dinero) referenciado a cualquier variable observable.

Dado que es un compromiso de intercambio de dinero a futuro, un Swap tiene dos partes, una para cada uno de los contratantes: el compromiso de cobro de dinero a futuro y el compromiso de pago de dinero a futuro.

Se trata de un producto financiero de alto riesgo dirigido a inversores muy cualificados con conocimientos reales de la situación de riesgo que comporta dicho producto. Por ello, la normativa comunitaria establece una legislación más proteccionista, por lo que las entidades que prestan servicios de inversión deberán proporcionar a sus clientes una descripción general de la naturaleza y riesgos de los instrumentos financieros teniendo en cuenta la clasificación del cliente como minorista o profesional. Las entidades bancarias de este país comercializaron de manera indiscriminada estos productos entre empresas y particulares, sin otorgar la debida información que hiciera que el cliente prestará su consentimiento válidamente.

Si usted es consumidor o empresa y contrató este producto, consulte la posibilidad de anularlo y reclamar su inversión.

Cláusula suelo

¿Qué son los cláusulas suelo?

Se trata de una cláusula que establece un mínimo a pagar en las cuotas de la hipoteca aunque los intereses ordinarios que se han acordado con la entidad financiera estén por debajo. La mayoría de hipotecas que se suscriben en españa tienen un tipo de interés que se fija en función de un tipo de referencia, sobre todo se aplica el valor del euribor, aunque también existen otros como el IRS (Interest Rate Swap) o el IRHP (Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios), más un diferencial que varía en función de la entidad.

Así, se conoce como suelo de la hipoteca aquel que fija un porcentaje mínimo aunque el interés surgido de la suma del Euribor y el diferencial sea inferior.

¿Cómo saber si tu hipoteca tiene cláusula suelo?

Esta cláusula aparece en la escritura del préstamo hipotecario. Viene con denominaciones como: “límites a la aplicación del interés variable”, “límite de la variabilidad” o “tipo de interés variable”. Cuenta con cinco o seis líneas en las que se establece que el interés nunca podrá ser inferior, en el caso del suelo, o superior, en el caso del techo, a un porcentaje determinado.

¿Es la cláusula suelo hipotecaria ilegal?

La inclusión de una cláusula suelo en un préstamo hipotecario es, en principio, legal. Sin embargo, tal y como ha dictado el tribunal supremo recientemente, no se cuestiona su legalidad sino su falta de transparencia e información al cliente, a la hora de constituirse y firmarse el préstamo.

Si su hipoteca tiene una cláusula suelo y quiere que le ayudemos, consúltenos las posibilidades de anular dicha cláusula.

Gastos hipotecarios

Desde TR Abogados y Economistas le asesoraremos sobre cómo tramitar su reclamación para recuperar todos aquellos gastos indebidamente abonados al banco en la constitución de la escritura hipotecaria.

El Tribunal Supremo ha confirmado la abusividad de ciertas cláusulas contenidas en las escrituras hipotecarias, que imponen al consumidor el abono de los gastos derivados de la constitución de las mismas o gastos de la escritura hipotecaria, es decir, los del notario, los del registro de la propiedad, los de la gestoría (cuando es la propuesta por el banco) y los de tasación. El alto tribunal entiende que estos gastos deberían asumirlos los bancos en su totalidad o, al menos, la mitad, ya que son las entidades las interesadas en registrar la escritura hipotecaria.

A partir de esta sentencia del Supremo de diciembre de 2015, los afectados pueden recuperar una parte de los gastos de constitución de su escritura de préstamo hipotecario. Considera el Tribunal Supremo que cláusulas como éstas no permiten alcanzar una mínima reciprocidad en la distribución de los gastos producidos como consecuencia de la intervención notarial, a pesar de que la aplicación de la normativa reglamentaria permitiría una distribución equitativa. En definitiva, se trata de estipulaciones que ocasionan al cliente un perjuicio, y que no hubieran sido aceptadas razonablemente en el marco de una negociación individualizada, de manera que devienen abusivas.

Por tanto, en función de cómo estén redactadas y hayan sido aplicadas, en una escritura hipotecaria pueden encontrarse multitud de cláusulas abusivas de este tipo, cuya declaración de nulidad puede suponer para consumidor la recuperación de buena parte de los gastos que abonó al obtener su préstamo hipotecario, o, incluso, de los generados durante la vigencia del mismo.

Valores Santander

Los Valores Santander son unos bonos necesariamente convertibles en acciones con un vencimiento a cinco años. Este producto ha sido clasificado por la CNMV como un producto complejo y novedoso dentro de nuestro sistema financiero.  Pese a ello, en nuestro sistema financiero desde el año 2007 se ha comercializado como un producto de renta fija sin riesgo alguno. Si este es su caso, en TR Abogados y Economistas ponemos a disposición de los afectados un servicio de reclamación con el fin de recuperar su inversión. Tenemos numerosos casos de éxito, consúltenos y reclame sin coste alguno.

Bankpyme y Barclays

Si es usted un afectado de Bankpyme o Barclays, y posee bonos, preferentes u otros productos de inversión complejos, póngase en contacto con nosotros para asesorarle y, en su caso, ejercitar acciones judiciales y recuperar sus ahorros.

CAM

Si usted adquirió cuotas participativas de la  extinta CAM le recomendamos que se ponga en contacto con nosotros para iniciar la pertinente reclamación judicial y poder así recuperar su inversión.

Daños

Si usted es titular de cualquier producto bancario de los referidos previamente, esto es: acciones, bonos, depósitos estructurados, preferentes, subordinadas, swaps, valores santander… no lo dé por perdido.

Aunque para alguno de estos productos la acción de nulidad no se pueda plantear como consecuencia del transcurso de los plazos establecidos, aún está a tiempo de recuperar su inversión por la vía de la indemnización por daños y perjuicios cuyo plazo de prescripción es muy dilatado.

Por ello, si es un afectado por cualquiera de los productos referidos no dude en contactar con nosotros sin compromiso alguno para asesorarle sobre las vías de reclamación que aún tiene posibilidad de entablar.

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